La pandemia cambió nuestros hábitos radicalmente, entre ellos nuestra forma de alimentarnos. 

Nuevas costumbres y modalidades de consumo se instalaron o expandieron rápida y forzosamente ante la urgencia de un contexto extraordinario, y algunas de ellas posiblemente persistan aún cuando el Covid sea un recuerdo.

Una de las tendencias que reforzó la pandemia es el interés por la comida saludable, a partir de una mayor conciencia del impacto de una buena nutrición en el sistema inmunológico, hoy un factor clave para hacerle frente al virus.

En consecuencia, muchos de los productos que elegirán los argentinos este año estarán relacionados con la valoración de la salud más allá del contexto económico que, desde luego, también impactará en lo que se lleve a la mesa. 

Estos son algunos de los alimentos que estarán cada vez más presentes en los comercios, restaurantes y bares en 2021: 

Carne  vegetal

Las llamadas «carnes vegetales» están viviendo ya su momento de gloria en el mundo. En Argentina hay cada vez más opciones que no solo se consiguen en dietéticas sino en cualquier supermercado. También los restaurantes la incluyen en sus platos. «La gente quiere bajar el consumo de carnes y comer más vegetales”, Country Manager de la firma internacional NotCo, que produce hamburguesas sin proteína animal. «Hay una tendencia a nivel global que no tiene que ver con veganismo o vegetarianismo, sino con el flexitarianismo (tener una dieta más flexible)», opinó.

Otras empresas como la nacional Frizata elaboran, además de hamburguesas, «nuggets» que imitan a los de pollo pero a base de soja y otro producto llamado FriBites, similar a las albóndigas. Cuestionadas por los carnívoros, son, sin embargo, respuesta a una demanda que crece.

El bubble tea o té burbuja

Pese a su nombre, no tiene burbujas. El bubble tea, también llamado Boba, es una mezcla de té con jugo de frutas, leche o yogurt, cuyo principal distintivo son unas bolitas de tapioca (la fécula granulada que se extrae de la mandioca) saborizadas. Se sirve frío y con sorbete en un vaso transparente que deja ver las bolitas o «perlitas», de consistencia gelatinosa.

Nacido en Taiwán en los años 80, su popularidad creció entre los adolescentes de la mano de las redes sociales: solo en Tik Tok  los videos con el hashtag #bubbletea suman nada menos que 1.100 millones de visualizaciones. En Buenos Aires, la flamante inauguración del local Oh! Tea (en diciembre de 2020), en el Barrio Chino revivió el interés de los teen porteños.

Tomás Linch, editor de libros de gastronomía en Planeta y periodista especializado, augura: «Así como venimos viendo la explosión del café de especialidad se viene una segunda ola del té. Ya no en forma de blends y cajas con lindo diseño.

El bubble tea ya es tendencia y en el Barrio Chino hacen cola para probarlo».

Nuevas sidras y destilados argentinos

La sidra nacional, tradicionalmente presente en las fiestas de fin de año, viene ganando nuevos consumidores con variantes en su elaboración y distintos envases que invitan a ser bebida en otras ocasiones además de los brindis. En lata, botellas de medio litro estilo porrón, artesanal, premium, de pera, tirada en las barras de los bares, experimenta un revival que promete durar.

En cuanto a los destilados argentinos (gin, whisky y vodka, principalmente), son cada vez más, y compiten en calidad con las grandes marcas importadas. En el contexto económico actual, además, resultan opciones muy competitivas. 

«Este año lo que se viene y tenemos que impulsar es la industria nacional y la producción local. Apoyar la producción nacional de vinos, sidras y algunos destilados como el gin, hay muchas marcas nacionales que están haciendo las cosas muy bien, que ganan premios internacionales y que trabajan muy bien sus productos», opina Sebastián Atienza, bartender y dueño del bar palermitano Tres Monos.

Apio y kale: vegetales para reforzar las defensas

Considerado un «superalimento» por sus propiedades y accesible por su precio, el apio es un vegetal que no tiene nada de novedoso pero que se elige más como parte del boom de los vegetales orgánicos. «Para mí será tendencia por su poder antiviral, antibacteriano, antiinflamatorio y también se lo recomienda para prevenir el cáncer», dice Angie Ferrazzini, fundadora y directora del mercado de productores Sabe la Tierra. En cuanto al modo de preparación, más allá de platos fríos o calientes, recomienda «tomarlo en jugos por la mañana o en sopas, mezclado con frutas o con limón y manzana verde o, si te animás, directamente con agua».

En la misma línea, Agustín Benito, ingeniero agrónomo y director de la productora hortícola Sueño Verde, coincide en que la gente se volcará cada vez más al consumo de vegetales con altos niveles nutricionales. En un país carnívoro como el argentino, no es un dato menor que crezca el cultivo de Kale , por ejemplo. «Nosotros, prácticamente lo cultivamos todo el año en diferentes campos. Se sugiere consumir unas cinco tazas aproximadamente por semana. Va bien en ensalada con remolacha y zanahoria o en mix de verdes», recomienda Benito.

Cortes de carne más baratos en versión gourmet

Pese a que en 2020 el consumo de carne vacuna en Argentina cedió frente al de pollo y otros sustitutos debido al aumento de precios, pueden surgir alternativas gastronómicas para los fieles carnívoros. 

«Los cortes económicos como la tapa de asado o el matambre pueden ser transformados en cortes de primera calidad con el arte del cocinero o el parrillero», opina Gastón Riveira, cocinero y dueño de la reconocida parrilla La Cabrera.

Creatividad frente a la crisis, una virtud bien argentina que muchos aplicarán este año en el ámbito culinario.

Fuente: Clarin

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